Eficiencia energética en oficinas: cómo ahorrar en tu factura

Eficiencia energética en oficinas

Durante estas últimas semanas es imparable la escalada que sigue experimentando el precio de la electricidad. Cada día bate un nuevo récord. Hoy te proponemos una serie de estrategias que te ayudarán a optimizar la eficiencia energética en oficinas. Ahorrarás en la factura de la luz, aumentarás el confort de los ocupantes y contribuirás a la sostenibilidad de nuestro planeta.

¿Qué es la eficiencia energética en oficinas?

La eficiencia energética en las oficinas es el uso racional del consumo eléctrico sin que se vea afectado el confort de los trabajadores. Trabajar en un edificio sostenible que cuenta con el compromiso de ahorro energético es sinónimo de salud y bienestar.

La mayor parte del consumo en los espacios de trabajo se distribuye en los sistemas de climatización y ventilación, iluminación, equipos eléctricos (ordenadores, impresoras, etc.) y una menor parte en la producción de agua caliente.

Aplicar medidas de eficiencia a estos sistemas y establecer programas de control de consumo y mantenimiento te ayudará a reducir el gasto en electricidad. Para ello podemos llevar a cabo distintas estrategias. Algunas implican grandes cambios en instalaciones y mayor inversión. Otras son totalmente gratuitas y fáciles de realizar.

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© Singemed

Claves para garantizar la eficiencia energética en tu oficina

  • Apostar por una auditoría energética: el punto de partida para mejorar la eficiencia energética en oficinas

¿Conoces tu tarifa eléctrica contratada? ¿Y tu consumo energético? ¿Y las emisiones de CO2? Conocerlos te servirá para establecer medidas que te ayuden a mejorar la eficiencia energética de tu oficina. Por otro lado, serás una empresa más sostenible y respetuosa con el planeta.

En el mercado existen numerosas empresas dedicadas a realizar auditorías energéticas. Puedes servirte de ellas para estudiar el estado de tu instalación eléctrica. Según el resultado te propondrán medidas de ahorro y eficiencia energética adaptadas a tu espacio. De este modo podrás mejorar el funcionamiento de tus instalaciones, el confort de los usuarios y disminuirás tu consumo energético y tus facturas.

  • El sistema de climatización, el gran aliado para la eficiencia energética en la oficina

Tanto si te mudas a una nueva oficina como si ya trabajabas en ese espacio, adecuar las instalaciones de climatización y electricidad reducirá tu consumo energético.

En numerosas ocasiones nos encontramos con edificios antiguos que no tienen el adecuado aislante térmico en sus fachadas. También sus ventanas han quedado obsoletas. Como consecuencia los espacios interiores no son confortables por la pérdida o ganancia de energía y temperatura a través de ellas. En invierno son espacios fríos y la calefacción está encendida durante todo el día. De lo contrario, en verano son espacios calurosos que requieren una refrigeración exagerada. Actualizar estos elementos te ayudará a tener una temperatura interior adecuada y confortable y a reducir el consumo de energía significativamente.

Es importante utilizar los recursos pasivos en un edificio. Los espacios orientados a sur pueden valerse de la energía solar que incide en la fachada para calentar el ambiente interior durante el invierno. Gracias a ello necesitarás menos cantidad de energía para conseguir una temperatura interior confortable.

En verano, el uso de elementos exteriores regulables en forma de persianas, lamas, etc. protegerá esas fachadas de la radiación solar. Como consecuencia necesitarás menos energía para enfriar el espacio interior.

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Sectorizar las distintas zonas de la oficina te permitirá regular la temperatura en función de las necesidades de cada una de ellas. A su vez, el uso de termostatos regulará el encendido y apagado del sistema de climatización una vez se alcance la temperatura deseada. Programarlos en función de las horas de ocupación de la oficina te ayudará a reducir el consumo.

Aunque parezca obvio, cerrar puertas y ventanas cuando esté encendido el sistema de climatización y aprovechar la ventilación natural de los espacios hará que sea más eficiente el uso de la energía.

  • La iluminación, clave para el bienestar de los usuarios

La iluminación es el segundo elemento que constituye gran parte del total del consumo de energía en las oficinas.

Aprovechar la luz natural reducirá la cantidad de luz artificial que se necesita a lo largo del día. Existen sistemas de iluminación inteligentes que regulan el nivel de iluminación artificial en función de la luz exterior. Estos sistema inteligente de control pueden suponer un ahorro energético del 60%. Si se combinan con el uso de bombillas LED o de bajo consumo obtendrás una gran eficiencia energética en tus espacio de trabajo.

En este artículo del blog explicamos la utilidad de contar con espacios flexibles en la oficina. Para que éstos sean confortables la iluminación debe ofrecer la misma flexibilidad y permitir al usuario la configuración ideal en función de sus necesidades. Esto permitirá realizar distintas tareas adecuando la luz para concentrarse sin fatiga visual.

Contar con sensores de movimiento o detectores de presencia en lugar de interruptores, especialmente en zonas de poco tránsito, es también clave para el ahorro energético.

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  • Los equipos eléctricos, ahorrar energía mientras trabajamos

Conocer el certificado energético de los aparatos eléctricos y elegir aquellos con un etiquetado de mayor eficiencia energética para tu oficina puede parecer una inversión mayor en el momento de compra pero a largo plazo te supondrá un mayor retorno de la inversión y un ahorro en tu factura.

Hasta aquí hemos hablado de estrategias que quizás sean algo más costosas de llevar a cabo porque requieran obra o reforma en tu oficina y una inversión importante de dinero. Por ello nos gustaría también ofrecerte recomendaciones sin inversión económica, sencillas y al alcance de cualquier usuario de la oficina. Concienciar a las personas a colaborar de forma activa a reducir el consumo energético es clave para conseguir la eficiencia energética en tu oficina y un espacio de trabajo más saludable y sostenible.

Aunque parezca mínimo el consumo de aparatos electrónicos de la oficina, si sumamos la gran cantidad de ellos, la factura mensual puede ser importante.  Es importante apagarlos por completo al finalizar la jornada laboral y durante festivos y fines de semana. Acostúmbrate a utilizar el modo reposo de ordenadores durante las pausas. Programa adecuadamente la función de ahorro de energía en ordenadores, impresoras, fotocopiadoras y resto de equipos.

No olvides realizar un mantenimiento de las instalaciones de forma periódica. Este servicio te ayudará a mantener el confort y bienestar en los espacios de trabajo, un rendimiento óptimo de la instalación y a conservar un buen nivel de eficiencia energética de tu oficina. Lo agradecerás en tu factura mensual y verás reducidos los gastos de tu empresa.

La eficiencia energética de tu oficina: el compromiso de todos los usuarios

Es importante concienciar a los usuarios del ahorro energético y el respeto al medio ambiente. De forma individual todos podemos contribuir con pequeños gestos diarios a la eficiencia energética de las oficinas y a un importante ahorro anual para la empresa. Todas estas medidas de eficiencia serán más eficaces cuanto más fácil sea llevarlas a cabo en la vida cotidiana. Como resultado obtendrás un mejor resultado en el plan de ahorro y eficiencia energética cuanto mejor se conozca la consecuencia de nuestro comportamiento.

El futuro de los edificios de oficinas pasa por conseguir convertirse en organizaciones más limpias, que consuman menos recursos y energía. El uso de energías renovables y reducir, reutilizar y reciclar recursos es clave para el ahorro pero también para la salud de nuestro planeta.

Edificios sostenibles: beneficios para la salud y el medioambiente

Cuando pienso en los edificios sostenibles me viene a la cabeza la visita que realicé a la Alhambra de Granada un mes de agosto. El calor que hacía era agobiante. Entramos en el Patio de Los Leones. El mármol y la presencia de agua de las fuentes generaba un microclima que hacía más fresca la visita de aquella estancia. Debíamos seguir con nuestro recorrido y encontramos otros espacios con presencia de fuentes, pero ninguno resultó tan fresco como aquel Patio de Los Leones.

La Alhambra empezó a construirse en el siglo XIII. Imagino que por aquél entonces no se plantearon construir un edificio sostenible. Ni siquiera el término debía existir. Tampoco se disponía de sistemas complejos para el control ambiental. Aún así, este conjunto arquitectónico se adapta al clima de la ciudad y cuenta con una serie de recursos básicos para regular la temperatura creando un microclima excelente en sus interiores. Con sentido común. Sin materiales complejos. Utilizando la luz, el agua y la geometría.

Unos cuantos siglos más tarde, cuando hablamos de arquitectura sostenible hacemos referencia a una gran variedad de principios. En este post introducimos las características generales y sus beneficios a grandes rasgos. En próximas entradas analizaremos los conceptos en detalle.

edificios sostenibles

¿Qué entendemos por edificios sostenibles?

Cuando hablamos de edificios sostenibles hacemos referencia a todas aquellas construcciones que tienen en cuenta las condiciones climáticas de su entorno. Además, este tipo de “edificios verdes” aprovechan los recursos naturales para que su impacto ambiental y consumo energético sea mínimo.

Los edificios sostenibles son aquellos cuyo diseño y funcionamiento están basados en un principio circular, aquél que tiene en cuenta todo su ciclo de vida. Para que esta definición sea de éxito debe tenerse en cuenta la fase inicial de diseño del proyecto, continuando con su construcción y uso hasta llegar a su demolición donde las materias primas que lo formaban regresan al medio en forma de residuos.

Cómo diseñar arquitectura sostenible

Cualquier edificio debería plantearse como una oportunidad para conseguir optimizar el consumo energético y reducir el impacto en el medioambiente más allá de las obligaciones establecidas por las normativas.

Todas las decisiones que se establecen durante el proceso de diseño tienen una implicación directa para conseguir que un edificio sea sostenible: la ubicación, la orientación y forma del edificio, el número y la forma de las ventanas y su orientación para captar luz natural, los materiales elegidos (reciclados, sostenibles, etc.).

Durante el proceso de construcción los materiales utilizados deben ser libres de tóxicos o contaminantes químicos tales como los compuestos orgánicos volátiles (COV).

A lo largo de la vida de un edificio es imprescindible que éste genere el menor gasto de funcionamiento y mantenimiento.

Una vez el edificio llega al final de su vida su demolición también presenta oportunidades para la sostenibilidad gracias al reciclaje de los materiales y residuos obtenidos.

arquitectura sostenible

Beneficios de los edificios sostenibles

A nivel mundial la evidencia sobre los beneficios que aportan los edificios sostenibles es creciente. Éstos proporcionan medios muy efectivos para lograr objetivos a nivel global tales como abordar el cambio climático, crear comunidades sostenibles e impulsar el crecimiento económico.

La arquitectura que utiliza la energía de forma eficiente es de gran interés para inversores. En la actualidad los edificios sostenibles cuentan con beneficios ambientales, pero también con numerosos beneficios sociales y económicos para ocupantes y propietarios. Como consecuencia, éstos se traducen en una rentabilidad superior para quien los mantienen y operan.

Una de las consecuencias del aumento de la renta obtenida y de la reducción de los gastos de funcionamiento es el incremento en el valor del inmueble, algo muy atractivo para posibles futuros inversores.

Los beneficios que te aporta un edificio sostenible se pueden clasificar en tres categorías:

  • Beneficios ambientales:
    • Proteger el ecosistema
    • Reducir el consumo de energía y emisiones de CO2 y conservación del agua
    • Mejorar la calidad del aire, la iluminación y el agua
    • Reducir la cantidad de residuos
    • Conservar y restaurar los recursos naturales
  • Beneficios económicos:
    • Ahorrar en costes de energía
    • Reducir los gastos en uso de agua
    • Ahorrar en el mantenimiento y funcionamiento del edificio
    • Reducir los costes de gestión de los residuos
    • Optimizar el ciclo de vida del edificio
    • Mayor rentabilidad mantenimiento y operaciones
    • Aumentar el valor de la propiedad
  • Beneficios sociales y para la salud: la mejora de la calidad del ambiente interior permite:
    • Mejorar el confort y la salud de las personas creando un ambiente agradable
    • Una buena calidad del aire interior puede reducir el absentismo de aquellas personas que, por ejemplo, sufren alergias respiratorias, asma, estrés o depresión.
    • Mejorar la retención de talento y una mayor felicidad de los ocupantes
    • Mayor productividad de los empleados
    • Entornos libres de químicos dañinos para la salud (éstos pueden estar presentes en pinturas, mobiliario, elementos de acabado, etc.)

La relación entre arquitectura sostenible y saludable

En el post anterior hablábamos de arquitectura saludable. Explicábamos cómo este concepto y el de la sostenibilidad tienen un impacto positivo en el medioambiente y en la salud de las personas.

Si pasamos el 80% de nuestro tiempo en espacios cerrados, cabe pensar que el ambiente interior tiene un impacto directo en nuestra salud. Si consideramos, por ejemplo, la captación de luz natural o la calidad del aire interior y del agua, observamos que estas características que aportan beneficios ambientales también tienen un impacto positivo en la salud de las personas.

En este contexto es importante explicar el Síndrome del Edificio Enfermo (SEE). Con la crisis del petróleo de 1973 se desarrollaron una serie de estrategias con el fin de reducir el consumo de energía. El uso de materiales con mayor capacidad aislante y cerramientos de fachada más herméticos reducían las pérdidas o ganancias energéticas entre interior y exterior. Como resultado aparecieron edificios herméticos que necesitaban sistemas mecánicos para la ventilación de los interiores. Este hecho junto con los componentes orgánicos que desprendían pinturas, barnices, etc. conllevó a una calidad de aire interior pobre y contaminada. Como consecuencia la salud de los ocupantes empezó a verse afectada.

En oposición a lo que hemos explicado sobre el SEE, los edificios sostenibles cuentan con espacios interiores saludables, más confortables y seguros para los usuarios. De esta forma el porcentaje de personas afectadas por SEE es reducido. Además, los espacios de estas características ayudan a aumentar la capacidad para pensar con claridad, aumentan el rendimiento laboral y mejoran incluso el descanso durante la noche.

Como ejemplo del impacto que pueden tener dichos factores, el estudio de investigación “Health, Wellbeing and Productivity in Offices” del World Green Building Council establece que una mejor calidad del aire interior puede ayudar a mejorar la productividad en un 8-11%. Puedes leerlo AQUÍ.

Cómo cuantificar la sostenibilidad en los edificios

Para evaluar y certificar la sostenibilidad de los edificios existen diversas certificaciones. Éstas se centran en el diseño, la construcción y el uso de los edificios. La obtención de los certificados permite cuantificar la eficiencia de un edificio, su impacto en el medioambiente y en el confort y la salud de los ocupantes.

LEED y BREEAM son las más conocidas y utilizadas a nivel internacional. LEED (Leadership in Energy and Environmental Design) tiene su origen en Estados Unidos mientras que BREEAM (Building Research Establishment’s Environmental assessment Method) se originó en el Reino Unido. Existen muchas otras de las que hablaremos en futuros posts.

Los edificios que cuentan con estas certificaciones operan bajo una serie de estrategias centradas en los siguientes puntos:

  • El uso adecuado del agua
  • El desarrollo sostenible del espacio libre
  • El uso de energías alternativas y eficientes
  • La mejora de la calidad del ambiente interior
  • La selección correcta de materiales de construcción
  • Una administración apropiada de los residuos de la construcción

Beneficios de las oficinas saludables

oficinas sostenibles y saludablesLa infografía que os presentamos, diseñada por el World Green Building Council, muestra ocho elementos que hacen que un espacio de trabajo sea sostenible y saludable.

En la actualidad en la que la crisis sanitaria derivada del Covid-19 sigue latente, elegir materiales fáciles de limpiar e higiénicos es muy importante. Pronto veremos nuevos lanzamientos en el mercado que respondan a esta nueva necesidad. El uso de materiales respetuosos con el medioambiente, reciclados, materiales naturales de proximidad nos permitirá crear ambientes que además sean saludables.

Promover el uso de la bici como medio alternativo de transporte asegurará la máxima garantía sanitaria. Los edificios de oficinas deberían contar con espacios dedicados al estacionamiento de bicicletas y patinetes, algo que ya sucede en países como el Reino Unido. Además de ser una solución respetuosa con el medioambiente, el ejercicio físico es beneficioso para nuestro bienestar. Hagamos que ésta sea una iniciativa que venga para quedarse.

¿Cuál es el valor económico de los edificios sostenibles?

Cada proyecto es diferente. Por lo tanto, se requiere el estudio específico de las necesidades individuales de nuestros clientes. El compromiso de arquitectos, ingenieros, constructores y clientes es la clave del éxito para conseguir edificios sostenibles. Debemos hacer equipo y comprometernos a seleccionar las mejores opciones disponibles para que el diseño final cumpla con los objetivos de sostenibilidad.

Construir edificios sostenibles puede implicar un coste adicional al inicio del proyecto. Es importante destacar que este coste debe analizarse en el contexto del valor en todo el ciclo de vida del edificio. Quizá pienses que la inversión necesaria para construir de forma sostenible es mucho mayor que la necesaria para cumplir únicamente con lo exigido por la normativa vigente. Debes tener en cuenta que en algunos casos la inversión inicial es mayor, pero a largo plazo la reducción del gasto de consumo y mantenimiento compensan el coste inicial. Por lo tanto, es conveniente considerar la cantidad de ventajas que nos ofrece la construcción sostenible.

Recuerda, no solo reducirás al mínimo la huella que dejará el edificio sobre el planeta, sino que además aumentarás su valor en el mercado.

edificios sostenibles

El primer edificio en el mundo que utiliza el calor del metro para generar energía

Para inspirarte en las posibilidades que te ofrece la arquitectura sostenible te presento el Bunhill 2 Energy Centre de Londres.

Este proyecto, impulsado por el ayuntamiento del distrito de Islington, forma parte de la red creada para llevar energía para la calefacción y el agua caliente de viviendas sociales y edificios públicos del distrito.

Diseñado por el estudio londinense Cullinan Studio, el Bunhill 2 captura el exceso de energía desprendida en forma de calor que proviene del metro. Es un pabellón que cuenta con un gran ventilador subterráneo que extrae el aire caliente de los túneles del metro.

Con esta propuesta el edificio ayuda a reducir las facturas de energía, las emisiones de carbono y la contaminación del aire de Londres.

Un proyecto público que sin duda aporta su grano de arena a reducir el impacto en el medioambiente asociado a la construcción y el uso de los edificios.

Espero que te sirva de inspiración. ¡Gracias por leernos!